50 años del Mito. Pratt y Corto Maltés


20161108_160608A veces la lectura no es suficiente para encontrar un lugar donde uno pueda sentirse aislado de este mundo cada vez más inestable y agresivo, quizá también más real. A veces es necesario que todo nuestro cuerpo quepa dentro de un espacio seguro donde sentirnos acogidos y resguardados. Un lugar en el que poder recoger fuerzas con las que enfrentarnos a la vida que nos toca. A veces es necesario regresar al vientre de la madre, apagar la luz y los sentidos y dejarse acunar por la paz, la serenidad y la libertad de su contorno.

Es posible que cada uno de los que hayan leído estas últimas líneas haya pensado en un lugar concreto. A saber: nuestro hogar; la ducha; la bañera; la cama; la propia habitación de uno. También podría tratarse de una iglesia una mezquita o cualquier templo religioso. También una biblioteca o la sala de un cine. Todos espacios silenciosos, reservados, respetados –todavía- donde uno puede llegar a encontrarse con ese refugio completo que a veces necesitamos.

Otro de esos lugares podría tratarse del salón de un museo. Uno como el Genus Bononiae de Bolonia (Italia) donde desde el 4 de noviembre del 2016 hasta el 19 de marzo del 2017 en el Palazzo Pepoli. Museum of the History of Bologna estará expuesta la exposición titulada: “Hugo Pratt e Corto Maltés. 50 anni di viaggio nel mito”.

Un lugar donde toda la obra de Hugo Pratt te abraza nada más llegar. Un lugar donde la fantasía del mito te hace reconocer al héroe que dará la vida por uno mismo. Ese héroe que por unos instantes te protegerá y que para siempre te enseñará el modo de protegerte a ti mismo.

La primera planta de la exposición está dedicada a una pequeña introducción a la obra de Pratt, acompañada de un documental, producido expresamente para la muestra, donde el propio autor desvela el mensaje intrínseco a la creación de las aventuras de Corto Maltés: “un mensaje de libertad y fantasía”.

Un mensaje que empezó a lanzar al mar en pequeñas botellas de cristal en forma de historietas. La primera de todas ellas “La Balada del Mar Salado”. 164 planchas en blanco y negro que albergan la primera aparición del marino de La Valeta. Es en la segunda planta del edificio donde se exponen todas ellas de forma conjunta en un mural de varios metros por tercera vez desde 1967.

Todo esto y mucho más.

El mundo en el que vivió Pratt no era ni mejor ni peor que al que nos asomamos hoy; pero quizá con ese mensaje de libertad y fantasía interiorizado en su manera de ver la vida le sirvió para sobrevivir de una forma más alegre, más estoica y más aventurera. Todavía quedan unos meses para utilizar las paredes del Genus Bononiae de Bolonia como refugio y descansar unos instantes en compañía de Corto Maltés y de Hugo Pratt.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s