Categoría: Varios

EL EMPLEO – THE EMPLOYMENT


“El hecho de que el hombre sea ajeno al producto de su trabajo tiene como consecuencia inmediata que el hombre se hace ajeno al hombre.”
Karl Marx

El trabajo asalariado mata espiritual y físicamente a las personas, a los y las trabajadoras. El trabajo asalariado destruye con más eficacia la esencia concreta humana cuanto mejor pagado está. El verdadero anticapitalismo es el que lucha contra el trabajo asalariado, no el que “lucha” por salarios más altos, mejor pagados. Quienes preconizan tal cosa, quienes se quedan en la lucha por más dinero, son los peores burgueses, los más encanallados reaccionarios.
Esta cita de Marx que nos manda nuestro amigo Koan desde Méjico es muy apropiada. Además, el vídeo que se acompaña es una acertada muestra de arte con contenido.
Félix Rodrigo Mora.
http://www.opusbou.com.ar
info@opusbou.com.ar
Cortometraje de animación / animated short film
Ganador de 102 premios internacionales / Winner of 102 International Awards.

Dirección / Direction: Santiago ‘Bou’ Grasso
Idea: Patricio Plaza
Animación / Animation: Santiago Grasso / Patricio Plaza
Productora / Production company: Opusbou

Famosos contra la crisis


Quizá por eso mucho le conseideran un grande, un ídolo o algo más. Bruce springsteen ha vuelto a España para mostrar su música una vez más, ante las cámaras lamentó que la crisis siempre “cae en las mismas cabezas”, dijo que son problemas económicos cíclicos y precisó que si en Estados Unidos están en “recesión”, en España la situación económica es peor porque es de “depresión”.

También lo ha hecho Josh Brolin, el que fuera el hermano mayor de los Goonies, que ha llegado a España para promocionar su última película: Men in black III. Es importante entender la necesidad de las protestas y el discurso común. ¿Cómo puede oponerse alguien a que la gente reaccione? Si no podemos manifestarnos, ¿cuál es la alternativa? ¿Que todo el mundo esté callado? Seríamos como en 1984 de George Orwell”, afirmó en plena agitación española por el primer aniversario del 15-M, que de Madrid se extendió al mundo.

Imagen en el periodismo: ¿ética o estética?


El pasado viernes 11 de mayo, se celebró en el auditorio de la facultad de Ciencias sociales y la comunicación del País Vasco, una conferencia en la que intervinieron Antonio Alonso, fotógrafo de la Agencia EFE y Esteban cámara de televisión en la RTVE de San Sebastián. Moderaba Begoña Zalbidea, profesora en la misma universidad donde se celebraba el evento.

Se discutió acerca de la ética en el tratamiento de la imagen en los medios de comunicación. Esteban resumió su postura en el turno de preguntas y debate: “somos personas antes que profesionales”, dijo. Es consciente de que ser neutral es muy complicado, de que el periodista tiene corazón, que sus ideas políticas y personales le dan una visión del mundo determinada y, por eso, aunque el procura mantenerse neutral en el tratamiento de su información, recomienda a los nuevos periodistas que:  “tienen que ser ellos mismos y no arrepentirse de lo que hicieron cuando miren para atrás años después”, explicó.

2012. La palabra Maya


Estamos en el 2012. Libros y películas nos han bombardeado en los años anteriores con las más diversas teorías basadas en lo que supuestamente los mayas profetizaron. En este documental Melissa Gunasena va a preguntar a los mayas actuales sobre como interpretan ellos y ellas estas profecías. Un viaje al sentido común y hacia la responsabilidad colectiva para cuidar un mundo que es de todos y todas y que estamos descuidando. Documental de una hora de duración con una pequeña colaboración de Retales.

Reducto democrático puro en Villalán de Campos


Los vecinos del municipio vallisoletano optan por la forma de autogobierno de concejo abierto, a pesar de que, tras la reforma de la ley electoral, ya no sea obligatorio para las localidades de menos de 100 habitantes

Por: Kike Gómez

Cuarenta y cuatro sillas en el salón de plenos del ayuntamiento son suficientes para dar cabida todos los vecinos del pueblo de Villalán de Campos, y solo la mitad de votos más uno para que las decisiones que se han de tomar y que afecten a sus habitantes salgan adelante o no. Así es como se rige una comunidad bajo el sistema de concejo abierto.

Todos se conocen en esta pequeña villa de la provincia de Valladolid, muy envejecida -con una media de 60 años-, como otros cientos de municipios castellanos, pero que, aún a pesar de la experiencia, como en las buenas familias, no siempre se está de acuerdo en todo. Para llegar a un acuerdo común, hay que debatir y articular las opiniones para que suenen lo más convincentes posible de manera que la mayoría quede convencida del bien para la comunidad. Aquí no se trata a discutir sobre qué programa poner en la televisión, o sobre cuánto corresponde a cada uno de la tortilla de mamá, sino de alcanzar un consenso en cuanto a las obras de saneamiento de las calles, de la distribución de los presupuestos del ayuntamiento, o sobre dónde sobran o faltan bancos para sentarse en los días de buen tiempo.

Este pueblecito de Tierra de Campos, gracias a la voluntad de sus vecinos, ha vencido una pequeña batalla en el último ataque contra la democracia directa y participativa, después de que la nueva Ley de Régimen Electoral General, suprimiera la obligatoriedad de los concejos abiertos en municipios con menos de 100 habitantes. En estas pequeñas localidades se adopta únicamente como regla, la necesidad de elegir un alcalde y tres concejales, que se erigirían como los representantes legales del resto. Pero para el regidor de Villalán y sus vecinos, el concejo abierto es «la democracia pura y dura, los tres concejales estuvimos de acuerdo en proponer a la asamblea que continuara el concejo abierto y así se decidió por mayoría», explica uno de los concejales.

El concejo abierto puede considerarse como la institución comunitaria más antigua de nuestro continente. Es más que probable que las primeras aldeas, conformadas por distintos clanes que a su vez pertenecían a la tribu, se reunieran ya en asamblea desde tiempos prehistóricos para tratar los asuntos que afectaban a su comunidad.

Según los lingüístas concejo proviene del latín ’concilium’ (concilio), por lo que es obvio que el origen de estas primeras asambleas era el de conciliar las distintas opiniones de los miembros de una misma colectividad. Los acuerdos se basaban en el ’quórum’ o ’consenso’ al que llegaban los habitantes de cada aldea como única institución política deliberante, decisoria y ejecutiva. Por todo esto, el ’concejo abierto’ o ’asamblea comunal’ suele definirse como la forma organizativa y gubernamental más libre que existe, y se muestra en estudios y tratados como ejemplo práctico de democracia directa. Hace casi un año que el 15M volvió a poner de moda estas palabras, pero hay que recordar que en ambos casos todo forma parte de la cultura ibérica ancestral.

Para los habitantes de Villalán, que disfrutan ya de sus años de jubilación en su mayoría, no les preocupa el frío del invierno o el calor del verano cuando deben asistir  semanalmente a las asambleas en el antiguo edificio del ayuntamiento. Ese es, sin embargo, el motivo por el que muchos otros municipios han recibido la propuesta de reforma electoral con los brazos abiertos, ya que en muchos casos nadie acudía a las asambleas. «Tenías que andar llamando a la gente para que fuera a los plenos y muchas veces no hay ni vecinos a quien llamar», dice al respecto Joaquín Vega, alcalde de un pueblo vecino a Villalán.

Pereza y en mucho casos dejadez es el problema al que se enfrenta el concejo abierto. Cada vez son más los municipios en los que el número de censados desciende por debajo de la centena de habitantes, pero aún son menos los que apoyan esta forma de autogobierno.

El concejo abierto parece tener los días contados en la península, ahora que las protestas en la calle por una democracia real o por las listas abiertas, están a la orden del día.  En Villalán, todos los vecinos asumieron el esfuerzo de aceptar sus responsabilidades siendo cada uno miembro-concejal, en lugar de la comodidad de cargar el gobierno del pueblo a los tres concejales electos.

En estas reuniones, donde todo el mundo tiene voz y voto, han salido ideas llenas de imaginación, unas más viables que otras, pero entre las que se encontraba en estado de gestación, la de buscar un uso para la torre de su antigua iglesia Santa Cecilia (siglo XVI), en la que el deterioro avanzaba a pasos agigantados. En los primeros momentos de la concepción del proyecto para cambiar el aspecto de ese lugar emblemático de Villalán, fue cuando se lanzó al aire la propuesta de solicitar al arquitecto Frank Gehry, autor del Museo Guggenheim de Bilbao, que desarrollara allí algún proyecto diferenciador que convirtiera esa almena de la Tierra de Campos en un atractivo turístico. Finalmente todo quedó en una propuesta para la transformación del lugar en una casa rural.

Uno de los debates incluidos en el conjunto de los próximos que se abordarán en las reuniones de los habitantes de Villalán y sus alrededores, estará la de cómo frenar el envejecimiento de la comarca. «Esa es la idea, que haya otros pueblos que se animen y convirtamos la Tierra de Campos en un lugar atractivo desde el punto de vista turístico, y que no agonice con la despoblación», explica el alcalde.

Evolución histórica del concejo abierto

Durante la Edad Media y a pesar de la intermediación de monjes, nobles y reyes, el concejo abierto logró mantener, de forma variable y según las épocas, un alto grado de autogobierno. En las tierras que ocupan la actual Cantabria, pertenecientes por aquel entonces a las Merindades de Castilla, existía el régimen de ‘behetría’, mediante el cual las comunidades podían elegir libremente al Señor que los defendiese. Este último estaba al mando de lo que podríamos calificar como un ’ministerio de defensa municipal’ que le daba derecho a ciertas retribuciones. Esta figura señorial, elegida por el pueblo, fue desvirtuándose progresivamente hasta su total desaparición debido a la presión de la nobleza y la Casa Real.

Más adelante, la Constitución Española de 1812 suprime toda personalidad jurídica al concejo abierto e impone los ayuntamientos, que en esencia pueden considerarse como mera continuación del concejo cerrado oligárquico que se había ido constituyendo desde el siglo XIV en las grandes villas y ciudades. Sin embargo, la precariedad en la que se encontraban los primeros ayuntamientos españoles hizo que durante los siglos XIX y XX se dedicaran casi exclusivamente a la recaudación de impuestos, dejando en manos de los vecinos la gestión de los bienes comunales mediante concejo.

Finalmente, la constitución española de 1978, así como la Ley de Bases de Régimen Local de 1985, vuelven a reconocer la figura del concejo abierto, pero limitándolo a entidades locales de no más de 100 vecinos. Este sucedáneo del concejo primigenio ya no es una asamblea vecinal soberana, pues queda subordinada a la compleja legislación estatal, autonómica y europea. En el estado español existen 984 pueblos cuyos ayuntamientos se organizan de esta forma colectiva.

Fuentes:

El norte de Castilla

Diagonal


“Diálogos con los libros” de Félix Rodrigo Mora


Félix Rodrigo Mora ha comenzado en su blog una nueva sección en la que irá colocando los libros que él considera imprescindibles para crear sujetos de calidad que puedan asumir las responsabilidades que la vida nos otorga, aparte de disfrutar de nuestros derechos.

Serán 100 los libros que escoja, y los irá repartiendo en entradas de diez en diez. Hasta el momento, solo ha dado a conocer la primera señal, con un par de añadidos más durante la semana.

Podéis encontrarlos aquí

Simone Weil: Reflexiones sobre las causas de la libertad y la opresión social


La sociedad menos mala es aquella donde el común de los hombres se encuentra más a menudo en la obligación de pensar al actuar

Por: Kike Gómez.

Para T. S. Eliot la obra de Simone Weil pertenece al género de “prolegómenos de la política, libros que los políticos rara vez leen, y que tampoco podrían comprender y aplicar”. El autor estadounidense consideraba que debían ser leídos por los jóvenes antes de que las propagandas políticas anularan su capacidad de pensamiento.
Quizá estas opiniones empezaron a fraguarse en el interior de este y de muchos otros autores tras leer obras como “Reflexiones sobre las causas de la libertad y la opresión social”. Un libro que plasma con rotundidad la firme propuesta revolucionaria de la filósofa francesa.
Varios puntos en la obra de Simone Weil coinciden con los ya expresados por Carl Marx en sus escritos. “Las fuerzas revolucionarias deben buscar la emancipación de las fuerzas productivas, no de los hombres ya que nada en la naturaleza se efectúa sin transformaciones materiales”, dice la autora.
Otros de los puntos en común con el periodista y filósofo alemán es en que ambos están a favor de la colectividad. Ambos llegan a la conclusión de que la extorsión de la plusvalía de los trabajadores está ligada y ésta a la propiedad privada; por lo que una vez la propiedad privada sea colectiva todo irá bien.
El problema de está explotación reside en que los empresarios no desean “gozar y consumir” sino que les mueve una obsesiva búsqueda por “agrandar la empresa rápidamente”. Esta es la razón que le conduce a pensar que el engrandecimiento de las empresas no irá acompañado de una disminución, sino de un aumento, de los gastos generales. “El progreso hoy se convierte en regresión”, dice.

Parece decir la autora francesa que nos olvidamos de que todo sobre la tierra, “únicamente puede adaptarse a los fines humanos por el trabajo humano”; “jamás ninguna técnica dispensará a los hombres de renovar y adaptar continuamente, con el sudor de su frente, la maquinaria que usan”, enuncia, por lo que es lógico pensar que el esfuerzo por realizar esa adaptación debe ser inferior al esfuerzo que supondría hacerlo directamente. Un ejemplo claro y evidente es la extracción de minerales en minas de difícil acceso, ¿les compensa ese trabajo a los mineros en cuanto a los beneficios que pueden obtener? ¿Compensan guerras, muertes y explotaciones de seres humanos (incluidos niños), en el Congo por la obtención de Coltán o diamantes? Simone Wiel se adelanta a su tiempo pronosticando que  la “reproducción sólo es eficiente cuando se consume en masa”.

A pesar e que hayan pasado más de 70 años desde que escribiese este texto, éste conserva una actualidad asombrosa. Ahora más que nunca es importaantísimo distinguir si lo que nosotros llamamos “opresión” -por parte de los bancos, mercados o el estado-, no es más que una subordinación de “caprichos individuales” a un orden social establecido. Es la sociedad misma la que nos pone los límites y las reglas sin que lleguemos a plantearnos en muchos casos si estas son buenas, malas o incluso necesarias. -Sin ir más lejos, la ley antitabaco que tantos minutos de telediario ha ocupado, ¿Es realmente necesario que tengamos que regular hasta el más mínimo detalle sin darnos cuenta de lo cínico de las normas?-. Se muestra tajante cuando explica que las causas de la opresión solo aparecen en las formas más elevadas de la economía; ya que una familia sólo consumirá lo que necesita. “La opresión es imposible de suprimir ya que las causas de ésta residen en la naturaleza de la organización social”, afirma. Marx coincide con ella en que “ninguna sociedad opresiva a conseguido fundar una que no lo fuera”.

La opresión procede según la filósofa francesa de toda forma de privilegios (Conocimiento, armas, dinero), pero a la que se suma la lucha por el poder, que es determinante. Estas exigencias quitan el tiempo libre para pensar en el bienestar. La subsistencia se vuelve secundaria, indispensable, para lograr el poder.

Una de las citas más rotundas y esclarecedoras es la que dice que “la vida humana se mueve entre la servidumbre y la libertad. Que ésa nunca alcanzará ninguna bajo pena de dejar la vida”.

Una vez explicadas a groso modo las causas de la opresión da un vuelco en su texto para hablar del otro polo de la humanidad: la libertad.
Para lograr este estadio es imprescindible, dice, forjar una idea básica de la civilización que se desea para el futuro de la humanidad para dar un objeto a la gente de buena voluntad. Y eso ya es mucho para los tiempos en los que estamos (una idea de futuro para gente de buena voluntad), donde no existen ideas y la buena voluntad se reduce como muy lejos a las fronteras establecidas de cada país.

Para lograr esas buenas ideas e intenciones es necesaria la cultura; palabra que parece perder peso generación tras generación. Ese valor que para S.Weil no es otro que el de preparar para la vida real, equipar al hombre en el universo que le ha tocado con relaciones dignas de la grandeza humana. No como un medio para evadirse de la vida real.

Para La francesa, la sociedad menos mala es aquella donde el común de los hombres se encuentra más a menudo en la obligación de pensar al actuar. Tiene las mayores posibilidades del control sobre el conjunto de la vida colectiva y pose a la vez mayor independencia. La clave es encontrar el equilibrio y no avanzar en una única dirección con lo ojos cerrados.

“Se dice que la fuerza es impotente para domeñar el pensamiento; pero para ello es fundamental que exista pensamiento. Cuando las ideas irracionales lo ocupan todo, la fuerza lo puede todo. El Fascismo anquilla el pensamiento, la ausencia de éste favores el fascismo”, dice un fragmento de la obra.

A pesar de la creciente agitación alrededor del mundo, es necesario mantener la calma. Muchos autores están de acuerdo en que es el momento en el que se debe actuar de forma silenciosa, buscando eso que Simone Weil reclamaba: la idea de civilización del futuro. Una vez que se encuentre ésta, será mucho más fácil abrir los ojos del general de la humanidad para poder llevar a cabo, la verdadera y necesaria acción. Por lo tanto, el pensamiento, la reflexión y el intercambio de ideas se hacen ahora más necesarios que nunca para comprender los cambios que estamos viviendo denorte a sur y de este a oeste. Siempre con un espíritu crítico, ya que “una vez perfectamente comprendida esta situación, deja una libertad de espíritu maravillosa”.